Apple ha comenzado a desplegar iOS 26 beta 4, y con ella ha vuelto un viejo conocido: el diseño Liquid Glass. Esta estética, que combina transparencias dinámicas, reflejos y profundidad, debutó en versiones anteriores de iOS, pero fue gradualmente sustituida por estilos más planos y minimalistas, hasta llegar a denominarse Frozen Glass. Ahora, Apple ha decidido traerla de vuelta, aunque con un toque más refinado.
¿Qué es el diseño Liquid Glass?
El efecto “vidrio líquido” simula una superficie translúcida con reflejos sutiles y capas visuales que reaccionan al movimiento. A nivel técnico, se basa en una combinación de sombras, desenfoques gaussianos y capas semitransparentes que cambian dinámicamente según la luz ambiental o el fondo de pantalla. El objetivo es dotar a la interfaz de una mayor profundidad y realismo sin comprometer la claridad.

Las novedades de iOS 26 beta 4
En esta beta, los efectos de vidrio líquido se integran de forma más orgánica en:
-
Widgets flotantes.
-
Centro de control.
-
Pantalla de bloqueo.
-
Notificaciones con reflejos activos.
Además, el sistema adapta estos efectos a los distintos modos de color, como el modo oscuro, para mantener una experiencia visual coherente.
Las primeras impresiones en foros especializados y redes sociales son muy positivas. Muchos usuarios valoran el regreso de este diseño, al que califican de más fluido, elegante y moderno. También destacan que, pese al aumento en complejidad gráfica, el rendimiento del sistema no se ve afectado. Además, Apple ha ido depurando el funcionamiento y la transparencia para conseguir que el rendimiento no se vea afectado.
Desde una perspectiva de usabilidad, este tipo de diseño mejora la percepción espacial dentro del sistema operativo. Al añadir profundidad, se facilita la identificación de jerarquías visuales, lo que reduce la carga cognitiva al navegar por menús o pantallas.


