Todavía no ha llegado el Wi-Fi 7 y ya estamos hablando del próximo estándar Wi‑Fi 8 (IEEE 802.11bn). Este está previsto para su despliegue en torno a 2028, no buscará mejorar las velocidades máximas respecto a Wi‑Fi 7, sino ofrecer una experiencia de conectividad más fiable, estable y continua. Esta evolución responde a una necesidad creciente en entornos densos como oficinas, hospitales o eventos, donde mantener una conexión fluida es más importante que alcanzar picos de velocidad.
Qualcomm lo deja claro: el salto de generación no se centrará en añadir más gigabits por segundo, sino en garantizar que el usuario mantenga su conexión sin interrupciones, incluso al cambiar de punto de acceso o en redes saturadas.
¿Qué aporta Wi‑Fi 8 al usuario?
El nuevo estándar incluye mejoras clave como:
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Roaming sin cortes, permitiendo pasar de un punto de acceso a otro sin perder la conexión ni sufrir interrupciones.
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Coordinación inteligente entre puntos de acceso, reduciendo interferencias y equilibrando la señal para una experiencia más fluida.
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Mejor coexistencia con otras tecnologías inalámbricas, como Bluetooth o UWB, al compartir antenas de forma más eficiente.
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Reducción del consumo energético, crucial para wearables, sensores IoT o gafas inteligentes.
Estos avances permiten una conexión más robusta y menos susceptible a interferencias, cortes o degradación, sobre todo en movimiento o entornos saturados.
El impacto en hogares y empresas
Aunque Wi‑Fi 8 no incremente la velocidad máxima, sí promete una mejora real en el día a día. Los hogares con múltiples dispositivos conectados, sistemas domóticos, asistentes de voz o redes mesh se beneficiarán de una señal más uniforme, estable y confiable.
En entornos empresariales, permitirá una conectividad continua y adaptable, clave para videollamadas, escritorios remotos o servicios críticos. También reducirá la latencia y aumentará la capacidad de gestionar conexiones simultáneas sin perder calidad.
Preparando el futuro de la conectividad
Mientras Wi‑Fi 7 comienza a llegar a routers y portátiles de gama alta, el desarrollo de Wi‑Fi 8 ya está en marcha. Qualcomm y otros actores de la industria trabajan para que este nuevo estándar sea compatible con las necesidades de los próximos años, donde los dispositivos móviles, los sensores y la inteligencia artificial dependerán de una red inalámbrica fiable como nunca antes.


