Ayer Apple presentaba sus resultados y ha habido cosas que destacar. Entre otras cosas Apple ha marcado un nuevo récord histórico: durante la última conferencia de resultados fiscales, Tim Cook anunció que el iPhone ha superado los 3.000 millones de unidades vendidas desde su lanzamiento en 2007. Este dato llega en un trimestre en el que las ventas del dispositivo han impulsado los ingresos de la compañía, alcanzando los 44.600 millones de dólares, un 13 % más interanual y representando casi la mitad de los 94.000 millones de dólares de facturación total.
El camino hasta este hito refleja la evolución de la marca. Apple tardó nueve años en vender el primer millardo de iPhones (2007–2016), mientras que los dos siguientes se alcanzaron en el mismo periodo (2016–2025), evidenciando el crecimiento constante de su producto estrella.
El iPhone es el motor económico de Apple, pero ya no tanto
A pesar de que Apple ha perdido momentáneamente su posición como la empresa más valiosa del mundo frente a Microsoft y Nvidia. El rendimiento del iPhone demuestra que el dispositivo sigue siendo su pilar estratégico. Según analistas de Bloomberg, parte de este impulso podría deberse a un efecto coyuntural: el temor a posibles aranceles en EE. UU. habría acelerado la demanda en el último trimestre.
Un mercado cada vez más competitivo
El logro de Apple se produce en un contexto donde Samsung, su principal rival, habría vendido una cifra similar de dispositivos Galaxy desde 2009. Aunque cabe destacar que sin datos oficiales confirmados. El ecosistema Android, que ostenta alrededor del 70 % de la cuota de mercado global en 2024, sigue representando la mayor competencia para el iPhone, con marcas como Xiaomi, Huawei, OnePlus o Motorola presionando en distintos segmentos.
En total, se estima que desde 1992 se han distribuido más de 28.900 millones de teléfonos móviles a nivel mundial. Esta es una cifra que contextualiza el peso del iPhone en la historia de la tecnología.


