Corría el año “díquititrés” (o más bien 2012) cuando utilicé por última vez un terminal Android. Desde entonces, mi día a día ha pasado por Windows Phone y iPhone, hasta que llegó la oportunidad de probar el Samsung Galaxy A56. Y vaya si ha sido un reencuentro.
El Samsung Galaxy A56 es un terminal elegante, fino, grande y que entra por los ojos. Es grande porque dispone de una pantalla de 6,7 pulgadas que, casi parece más una tablet pequeña que un smartphone. Sin embargo, el manejo es espectacular y espectacularmente rápido. Digo, volviendo a la nostalgia, que es casi una tablet porque mi primera tablet fue una Nokia 770, una tablet con una pantalla de 4,3″ y una resolución ínfima. Esto solo nos muestra como han cambiado los dispositivos.
Dar el salto de iOS a Android es absurdamente fácil. Samsung ofrece una app para que podamos conectar los dispositivos, incluso por cable, y poder pasar cómodamente todos nuestros ajustes de un terminal a otro. Curiosamente incluso pasa las alarmas manteniendo el nombre de las mismas.
Samsung Galaxy A56, un gama media que funciona deliciosamente bien
Diseño y acabados: un gama media con alma premium
El Galaxy A56 es elegante, fino y grande. Muy grande. Su pantalla de 6,7 pulgadas casi lo sitúa en territorio tablet, pero sorprendentemente el manejo es cómodo y ágil.
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Materiales: marco de aluminio cepillado, sin holguras ni crujidos.
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Botonera: bien integrada, con un bisel sutil que facilita el tacto.
Debemos hablar de un ensamblaje perfecto sin holguras ni fisuras. Con un marco en aluminio cepillado y un bisel estratégicamente situado en los botones de volumen y encendido es fácil adaptarse a él.
Al sostenerlo con los ojos cerrados, podrías pensar que es un gama alta. El precio, sin embargo, lo coloca en una gama media muy competitiva. Y su rendimiento no tiene nada que envidiar a los teléfonos de la casa de Cupertino.
Pantalla: la joya de la corona
Samsung sigue siendo referencia en paneles, esto no ha cambiado desde 2012. Hacían buenas pantallas entonces y ahora tenemos una sensación increíble con sus pantallas. En el caso de este Samsung Galaxy A56 lo demuestra con creces:
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Tipo: Super AMOLED
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Tasa de refresco: 120Hz
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HDR: HDR10+
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Brillo máximo: 1.900 nits
Ver series, vídeos o redes sociales es una delicia. El contraste y la fluidez son sobresalientes, y al aire libre la visibilidad es excelente.
Como ya decíamos a ciegas parecería un gama alta. Luego, una vez abriésemos los ojos nos encontraríamos con una pantalla Super AMOLED, 120Hz, HDR10+ y con un brillo máximo de 1900 nits. Es una delicia consumir contenido desde este dispositivo y como ya veremos más adelante en otras facetas también es increíble.
Rendimiento y hardware
En su interior monta un Exynos 1580 de ocho núcleos. La unidad probada incluye 12GB de RAM y 256GB de almacenamiento, y la experiencia ha sido fluida incluso con tareas exigentes:
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Edición ligera de vídeo.
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Juegos en alta calidad.
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Multitarea intensiva sin cierres inesperados.
En uso diario (mensajería, redes, navegación) el rendimiento es más que sobrado, y bajo carga se mantiene estable. Obviamente en el uso de WhatsApp y otras aplicaciones no vamos a notar nada pero en labores más exigentes ha funcionado de maravilla. Y su batería de 5000mAh son más que suficientes para abordar una jornada completa.
El teléfono se mueve con una rapidez endiablada y los gestos y animaciones funcionan en todo momento a la perfección. Atrás queda el lag que ofrecía Android y las animaciones lastradas.
Cámaras: versatilidad para el día a día
Si te gusta la fotografía con este terminal podrás despertar tu vena más creativa. Este equipo cuenta con tres cámaras que nos ayudarán a capturar los mejores recuerdos en todo momento y sin ninguna posible mala foto. El Samsung Galaxy A56 cuenta con los siguientes sensores:
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Sensor principal: resolución, apertura y comportamiento en buena luz.
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Ultra gran angular y macro: utilidad y calidad.
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Vídeo: resolución máxima, estabilización, HDR en vídeo.
Además, si te gusta la fotografía pero a veces la situación te juega malas pasadas no te preocupes. La Inteligencia Artificial de Samsung funciona de maravilla y eliminará aquellos objetos no deseados de nuestras fotos en segundos. La edición es tan sencilla como en Canva o Microsoft Designer con la ventaja de hacerlo directamente desde la galería de nuestro smartphone.
Batería y carga
La autonomía es clave. De nada nos sirve tener un terminal de primer nivel si luego nos dura 18 horas o menos. Este Samsung con su batería de 5000mAh no se nos quedará corto. A pesar de tener que lidiar con una pantalla de 6,7 pulgadas y un diseño muy fino, el terminal se apaña de maravilla para aguantar todo el día incluso en situaciones donde he tenido que compartir datos.
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Capacidad: 5000mAh.
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Duración: horas de pantalla, uso mixto.
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Carga rápida: vatios, tiempo de carga real medido.
El único elemento a criticar es que quizás se calienta mucho el dispositivo, es normal con un grosor de 7,4 milímetros que se caliente y más en estas fechas pero hubiese agradecido una mejor disipación del calor.
Conclusión
El Samsung Galaxy A56 demuestra que la gama media de 2025 puede competir en diseño y experiencia con modelos más caros. Potencia, pantalla de primera y construcción premium a un precio ajustado.
El único punto que me genera rechazo es el desbloqueo facial, imposible con baja luz. Esto es algo que agradecería que mejorasen para poder desbloquear rápidamente el móvil en cualquier circunstancia. Sin embargo, el desbloqueo normalmente es muy rápido.
El otro punto a criticar viene de Android. En un momento puntual necesitaba un traductor y la primera app sugerida era un desastre completo que era priorizada frente a las principales apps de traductores. Una lacra que sigue sucediendo y que supone que algunos usuarios de iOS puedan ver Android con malos ojos.
Actualmente, me plantearía mirar dispositivo con Android como posibles sustitutos de un iPhone y seguramente con este Samsung Galaxy A56 o superiores tendría una experiencia semejante o superior. Da gusto ver como Samsung ofrece una experiencia tan buena con un terminal con un precio tan comedido.


