
En el universo Android, durante años, la serie Galaxy S ha sido el termómetro del Android “premium”: diseño sobrio, cámara ambiciosa y un eterno tira y afloja entre Snapdragon y Exynos. Una situación que ha confundido a los usuarios y que no saben que procesador van a tener sus dispositivos.
Ahora, Samsung ha dejado caer las primeras pistas oficiales de sus Galaxy S26 y el mensaje es claro: nuevo procesador “custom”, sensores de cámara renovados y salto en capacidades de IA. Es el tipo de promesa que ilusiona… y obliga a preguntar por los detalles. Veremos si Samsung mantiene su hegemonía con su hardware y OneUI evolucionando.
Samsung Galaxy S26 apostaría por un Exynos 2600 de 2nm
La compañía, en su presentación de resultados, avanzó que la próxima generación de Galaxy S incorporará un chip propio de segunda generación (“custom AP”), nuevos sensores de cámara y mejoras de IA de nueva generación. Como ya podéis suponer, no hay fichas técnicas ni velocidades confirmadas, pero el anuncio apunta a Exynos 2600 en 2 nm para parte de la gama. Por otro lado, los modelos tope podrían mantener el Snapdragon “for Galaxy”. Es, en esencia, un retorno a la estrategia de doble plataforma según mercados.
Varias publicaciones han interpretado este anuncio del “custom AP” como Exynos 2600 fabricado en 2 nm, algo que —si se materializa— debería cerrar la brecha histórica frente a Qualcomm. Aun así, Samsung no ha citado nombres ni frecuencias. Cautela, por favor.
Otro punto en el que siempre nos fijamos es en el área de los sensores. Tras un ciclo donde los avances vinieron más del software que del sensor. Ahora Samsung habla de “nuevos sensores”. Esto encaja con filtraciones previas sobre mejoras en apertura y teleobjetivos 5x, pero, de nuevo, sin datos oficiales de resolución, tamaño de píxel o tecnologías de enfoque.
Con los Galaxy S25, Samsung apostó fuerte por la IA en One UI y por unificar la plataforma en muchas regiones con Snapdragon; en 2026, pinta a IA + Exynos 2600 (selectivo) + sensores nuevos. Si esto se cumple, el S26 puede corregir la narrativa de “buen móvil, pero…” que arrastraban algunos Exynos en rendimiento sostenido y eficiencia. El reto: que la IA “de próxima generación” no sea un titular vacío y convierta tareas cotidianas —edición de fotos, transcripciones, búsquedas contextuales— en experiencias que ahorren pasos y batería.


