Los asistentes virtuales están sufriendo mucho con la llegada de la IA. Desde que Siri inauguró la era de los asistentes de voz en 2011, Apple ha ido afinando su propuesta con mejoras puntuales, pero insuficientes. Ahora, tras el batacazo de Apple Intelligence la compañía de Cupertino planea usar una versión personalizada de Google Gemini para impulsar Apple Intelligence y el nuevo Siri. Este movimiento recuerda a otras colaboraciones históricas entre rivales tecnológicos cuando la experiencia de usuario está en juego. Según Bloomberg, Apple pagaría alrededor de 1.000 millones de dólares al año por el acceso a este modelo, que se ejecutaría en Private Cloud Compute bajo control de Apple.
Apple integrará un Gemini “a medida” en sus nubes privadas
Ante la incapacidad de trabajar con OpenAI y con sus propios modelos, Apple operará un Gemini personalizado en sus servidores Private Cloud Compute. Mientras mantendrá modelos propios para otras funciones de Siri. La pieza clave: el tamaño del modelo. La información de Bloomberg, resumida por The Verge, habla de 1,2 billones de parámetros para el Gemini encargado de tareas complejas (resúmenes, planificación…), muy por encima de los ~150.000 millones del modelo cloud de Apple Intelligence. Es decir, más capacidad para entender contexto y generar respuestas útiles cuando el dispositivo necesite apoyo en la nube.
El siguiente punto a considerar es cuando llegará. Parece ser que Tim Cook deslizó a inversores que el nuevo Siri llegará en primavera de 2026. Ofreciendo más integraciones de terceros dentro de Apple Intelligence. El acuerdo con Google no sustituye a los avances internos: Apple seguirá desarrollando modelos propios para reducir dependencia a medio plazo. Pero veremos si puede competir con Google, OpenAI o Antrophic.
Apple ganará acceso a modelos ya maduros y con un gran desarrollo mientras que Google ganará mejorar sus propios modelos y una potente inyección económica para el equipo de Inteligencia Artificial. Es una batalla de Gemini frente a ChatGPT que paulatinamente va perdiendo fuerza.
Apple ha repetido el mensaje hasta la saciedad cuando haga falta la nube, será su nube. Private Cloud Compute limita persistencia y acceso a datos, y emplea verificación independiente del software que procesa las peticiones. Esto permite a Apple elevar el listón de seguridad sin renunciar a potencia.
Siri sufrirá un reestreno tras el fiasco de Apple Intelligence y quiere resolver tareas completas: no solo abrir apps, sino componer pasos (buscar, filtrar, reservar, confirmar) con un entendimiento más rico del contexto. La clave es la planificación (chain-of-thought implícita) combinada con herramientas del sistema (calendario, correo, mapas) y consentimiento granular del usuario.



