Apple lleva años jugando con una ventaja que a Android todavía le cuesta igualar: actualizaciones masivas, simultáneas y (casi) universales. Lo habitual era ver como ante el lanzamiento de la última versión de iOS esta llegaba rápidamente a millones de dispositivos en tiempo récord. Pero con iOS 26, se ha caído una de las principales ventajas de iOS: la realidad de la adopción… y un diseño llamado Liquid Glass que no ha dejado a nadie indiferente.
Liquid Glass consigue un record de adopción en negativo con iOS 26
Según los datos que maneja StatCounter (basados en su analítica de uso), iOS 26 apenas suma ~16% de uso global cuatro meses después de su lanzamiento, mientras que iOS 18 sigue por encima del 60%.
Para ponerlo en números concretos (enero de 2026, según lo citado por 9to5Mac), el reparto quedaría así:
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iOS 18.7: 33,8%
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iOS 18.6: 25,2%
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iOS 18.5: 5,6%
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iOS 26.1: 10,6%
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iOS 26.2: 4,6%
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iOS 26.0: 1,1%
En otras palabras: iOS 26 llega tarde a su propia fiesta. Por primera vez la fragmentación ha llegado a iOS y esto puede suponer un antes y un después no solo para Apple sino para sus desarrolladores que vivían cómodamente.
Liquid Glass: cuando el diseño se convierte en freno
Aquí es fácil encontrar al culpable de esta lentitud en la adopción: Liquid Glass, el nuevo lenguaje visual de iOS 26 hace aguas. Transparencias, capas “cristalinas”, efectos que flotan… y también una reacción muy humana: “me espero a ver si esto madura”. Los expertos señalan directamente a esa polémica estética como candidata principal para explicar el frenazo.
¿Es solo estética? No exactamente
En la práctica, el usuario medio actualiza por tres motivos:
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Seguridad (parches).
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Funciones nuevas (algo que note).
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Costumbre (porque toca).
Si el cambio visual es muy agresivo, la costumbre se rompe. Y si además iOS 18 sigue siendo perfectamente válido (y actualizado), el incentivo baja. Resultado: la pereza gana por KO técnico.
La otra lectura: TelemetryDeck dice lo contrario
Para que el drama no sea de una sola temporada: 9to5Mac también menciona que TelemetryDeck dibuja un escenario mucho más optimista, con iOS 26 rondando cifras mucho más altas en su muestra.
¿Quién tiene razón? Probablemente… los dos, dependiendo de:
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qué apps/webs forman parte de la muestra,
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qué regiones pesan más,
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si se mide tráfico web, SDKs en apps, o ambos.
Esto es importante para no caer en el titular fácil: no es lo mismo “uso” que “instalación”, y no es lo mismo un panel de analítica web que uno de telemetría en apps.



