Samsung parece estar diseñando una hoja de ruta de doble velocidad para su próximo gran wearable. Según las últimas informaciones de SamMobile y Galaxy Club, el Galaxy Watch Ultra 2 no llegará con la misma conectividad a todos los mercados, rompiendo la expectativa de un salto global al 5G. La aparición de dos firmwares distintos sugiere una segmentación clara:
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Modelo SM-L716 (5G): Una versión de máxima velocidad que quedaría reservada, en principio, para Corea del Sur y Estados Unidos.
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Modelo SM-L715F (4G/LTE): La variante destinada al resto de mercados internacionales, incluida Europa y Latinoamérica.
¿Por qué Samsung frena el 5G global en su reloj estrella?
A pesar de que Qualcomm confirmó en el MWC 2026 que el nuevo chip Snapdragon Wear Elite está diseñado para potenciar la IA y la conectividad de próxima generación, Samsung habría optado por un enfoque conservador.
Esta decisión tiene una lectura de negocio lógica pero arriesgada:
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Optimización de costes: El 5G en un wearable aumenta el precio y el consumo de energía, algo crítico en un reloj que promete hasta 100 horas de autonomía.
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Infraestructura de operadores: Samsung prefiere desplegar el 5G solo donde los acuerdos con teleoperadoras garantizan una experiencia de usuario óptima.
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Prioridad en la IA: El verdadero reclamo de este año no será la velocidad de descarga, sino el rendimiento del procesador y las funciones de salud asistidas por inteligencia artificial local.
Lo que sabemos del Galaxy Watch Ultra 2
| Característica | Especificación Filtrada |
| Procesador | Snapdragon Wear Elite (Qualcomm) |
| Conectividad | 5G (Mercados seleccionados) / LTE (Global) |
| Batería | ~100 horas (Modo ahorro) |
| Construcción | Titanio y cristal de zafiro (Resistencia extrema) |
| Lanzamiento | Julio 2026 (Junto a los nuevos Galaxy Z) |
Un reloj premium con letra pequeña
Si esta filtración se confirma en el evento de julio, Samsung enviará un mensaje agridulce. Por un lado, el Galaxy Watch Ultra 2 será un prodigio de eficiencia y potencia gracias a Qualcomm; por otro, la conectividad de vanguardia dejará de ser un estándar «Ultra» para convertirse en un privilegio regional.
Para el usuario fuera de EE. UU. o Corea, la pregunta es inevitable: ¿vale la pena pagar el sobreprecio de un modelo Ultra si la conectividad es la misma que la del año pasado?



