Samsung lleva siete generaciones intentando resolver los compromisos propios de los teléfonos plegables: hacerlos más finos, resistentes y cómodos sin renunciar a una gran pantalla flexible. Su siguiente paso se llama Flex Titanium, una nueva estructura basada en titanio que busca reducir la arruga central y mejorar la durabilidad de los próximos Galaxy plegables. Parece que comienza a ser el momento de apostar por un plegable.
Samsung refuerza sus próximos plegables con Flex Titanium y una arruga menos visible
La principal novedad de Flex Titanium no está en la superficie de la pantalla, sino debajo del panel OLED. La tecnología combina una película de aleación de titanio y una placa también fabricada con este material, dos componentes encargados de aportar soporte estructural sin impedir que el dispositivo pueda plegarse repetidamente.
Según explica Samsung en su anuncio oficial, la película de titanio se sitúa directamente bajo el panel OLED y ofrece una rigidez mecánica 20 veces superior a la de una película de polímero.

El reto consiste en aprovechar esa resistencia sin introducir una pieza demasiado gruesa o rígida. Para conseguirlo, Samsung utiliza un proceso de laminado de precisión que permite fabricar una película cuyo grosor equivale aproximadamente a un tercio del diámetro medio de un cabello humano.
Debajo aparece el segundo elemento: una placa flexible de titanio encargada de sostener el módulo de pantalla. Samsung ha desarrollado un sistema de microperforaciones en la zona de plegado para conservar la flexibilidad del conjunto, pese a utilizar un material considerablemente más rígido.
Una estructura más estable y con menos espacios internos
La placa también permite mejorar la unión entre el adhesivo y el módulo de pantalla. El nuevo proceso de fabricación elimina los espacios de aire que pueden quedar entre ambos elementos, proporcionando un soporte más uniforme cuando el teléfono está desplegado.
Esa mayor estabilidad debería traducirse en una arruga central menos visible, especialmente al observar la pantalla de frente o bajo una iluminación intensa. No significa que la marca haya eliminado completamente el pliegue, pero sí que pretende hacerlo menos perceptible durante el uso cotidiano.
Conviene mantener cierta prudencia con las promesas de resistencia. Samsung todavía no ha comunicado un número concreto de ciclos de plegado ni ha comparado la durabilidad completa de Flex Titanium con la generación anterior. La cifra de veinte veces más rigidez se refiere exclusivamente a la película de soporte, no al conjunto del teléfono.
Una pantalla más eficiente para los próximos Galaxy plegables
Flex Titanium también llegará acompañada de una arquitectura de alta resolución y una nueva generación de materiales orgánicos para el panel OLED. Samsung asegura que esta combinación permitirá reducir el consumo energético y mejorar la eficiencia general de la pantalla, aunque tampoco ha ofrecido porcentajes concretos.
Esto puede resultar especialmente importante en un plegable. Sus pantallas interiores son más grandes que las de un smartphone convencional, pero el espacio disponible para la batería sigue estando limitado por el formato, la bisagra y la necesidad de mantener un grosor razonable.
Una pantalla más eficiente podría aumentar la autonomía o, como mínimo, compensar parcialmente el consumo derivado de una mayor resolución y luminosidad.
Desde el Galaxy Fold original de 2019, Samsung ha mejorado las bisagras, reducido el grosor y reforzado la protección frente al agua y los golpes. Sin embargo, la arruga central continúa siendo uno de los elementos que más recuerdan al usuario que está utilizando una pantalla flexible.
El 22 de julio, en tan solo una semana, tenemos una cita con el Galaxy Unpacked de Samsung para conocer en que ha estado trabajando la compañía surcoreana y si por fin decimos adiós a la arruga central.



